9 de enero de 2015

La sangre tira y la chicha anima



Ambrosine se posa en la copa del ginkgo, le gusta oler las ramas, respirar  el aire que viene del sur y trae olores desconocidos dando un toque de misterio al lugar. La quietud del bosque la estremece, el tiempo parece que se hubiera detenido al igual que el viento en la pradera. 
Escribía este primer párrafo,  me detuve, me puse a pensar y pensé… sí, el tiempo parece que se hubiera detenido, dentro de mi ser no he sentido que el tiempo haya pasado, me siento como de 15 pero me miro al espejo y veo las patas de gallina, las canas, los rollitos. Sí han pasado los  años, qué manía tan tenaz que tenemos la mayoría de las mujeres en tener la edad como prioridad, en pensar que la belleza se acaba con los años y uno va a ver y sí se acaba, algunos lectores dirán eso no importa, vale más la belleza interior, la actitud, la personalidad, naaaaaaaahh belleza interior, miren  cómo es el hígado, los riñones, las tripas, si eso es bello, prefiero mis patas de gallina, aunque son mejores que las del pavo. Estaba con estos pensamientos y de pronto sonó el típico sonido de Skype, el corazón me dio un brinco (jajaja lugar común dirían algunos compañeros) pero en serio dio un salto porque sabía que al abrir la cámara vería al ser más hermoso: mi nieto.
 
Esa personita parada frente al iPad esperando que la Nona y el Abú se rieran con él, es algo tan, tan grande que de verdad no cabe en el pecho (otro lugar común) esa sonrisa hermosa cuando nos ve y mira a la bisabuela con tanto amor, el suelo se derrite y mis piernas se aflojan y los rollitos y las canas, las patas de pavo ya no importan. Sería una mentirosa si dijera que alguna vez los nietos estaban contemplados en mi mente, los veía lejos y creía que con ellos llegaban, la vejez, las chocheras y las enfermedades pero cosa más lejana a este pensamiento. El día que los chicos nos avisaron que venía en camino un Aparicio Tenorio, el flechazo de amor  llegó a la mitad de mi corazón, me emocioné, esperé a estar sola para llorar pero de alegría, saber que mi hijo iba a ser padre me llenó de tanta felicidad y guardé el resto de las lágrimas en la otra mitad del corazón. ¿Abuela yo? Pero en qué momento? Yo no tengo cara de abuela, a medida que pasaban los meses y llegaban las ecografías, veía sus ojazos, sus manitas, lo amaba más.

Insisto en decir que amo la tecnología, durante todo el 24 de septiembre de 2013 los chicos enviaban fotos, chat cada instante, risas y apuestas porque hicimos una polla para adivinar qué día nacería.  A las 8 y 20 no recuerdo si hora Colombia, llegó la foto esperada, salieron el resto de lágrimas que había guardado para ese momento, fue sublime ver esa lombricita como decía Marce, mentalmente lo abracé con todas mis fuerzas y abracé al nuevo abuelo que tenía los ojos más aguados que los míos. Abuelos y tías lloramos, un pedacito de Colombia se iluminó anunciando a través del chat el nacimiento de David Aparicio Tenorio.


Dios bendiga la tecnología, porque a través de ella puedo verlo crecer, sonreír, mirar esos ojos tan hermosos que tiene, jugar y cantarle, es único y al traste con los lugares comunes, eres mi pedacito de cielo como le dicen las tías, mi príncipe hermoso, mi ángel. Me duele no tenerlo cerca para besarlo, abrazarlo, pero como dice mi madre: la sangre tira y la chicha anima, nunca se olvidará que soy su Nona.


No sé si todas las abuelas sienten lo mismo, no sé si por ser el primero, no tengo la menor idea si el mismo amor se siente con el segundo o tercer nieto, mis amigas me contarán. Los jóvenes no alcanzan a entender este amor, tienen que esperar que lleguen las canas, las patas de pavo y los nietos para saber que el amor de los abuelos es demasiado grande, más de lo que se imaginan.
Conclusión: mi nieto me quitó las canas, las patas de pavo que bien feas que son, los kilos de más, es el mejor remedio para todos los achaques, deseo aprender día tras día para que tenga una Nona ilustrada, sabia, como todas las abuelas, cierto bela Yo Yo?

3 comentarios:

  1. Mareña:
    vía correo:
    Precioso tu escrito. Salido de las entrañas. Vuelves a caminar el sendero desde el instante en que nos llegó su presencia para llenarnos la vida y te recreas en el ahora, en este bebé que nos llena tiempo y espacio.
    Un abrazo
    Yola

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  2. vía correo:
    EL TEXTO SOBRE TU NIETO DAVID APARICIO TENORIO, FUE ESCRITO DESDE LA EMOCION, DESDE LO MAS PROFUNDO DE TU ALMA, ASI SON LAS ABUELAS. TU NIETO LO VA A DISFRUTAR EN SU MOMENTO.

    UN ABRAZO Y FELICITACIONES.

    EDUARDO TORO

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  3. Mariu!! Tiempo sin leerte, un saludito por acá!! Besos

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