19 de marzo de 2011

Algoritmos y Literatura

Por iniciativa propia y con ayuda de algunos enlaces que me dio mi hijo, estoy leyendo sobre algoritmos, comencé con muchos ánimos, a conocer qué es un algoritmo, para qué se usa, ver diseños; pero como suele suceder, mi mente comienza a divagar, unas veces estoy con las hadas en medio de un bosque y otras veces estoy metida en una discusión acalorada con alguno que me sacó la piedra y mentalmente peleo (Sí aunque se rían, ya no peleo) 

Tal vez me acostumbré al aprendizaje por asociación, sobre todo con mis dibujos, esta vez la asociación fue con el Taller de Lectura y Literatura. Estoy haciendo mis pinitos allí y mi proyecto es hacer un cuento o mejor varios cuentos donde hay un personaje  que es el común denominador de todos los cuentos cortos. ¿Cómo un algoritmo puede tener relación con un cuento? Después de reírme un buen rato, llegué a la conclusión que no era muy descabellada la idea, uní los dos procesos sobre la definición y diseño de ellos, terminando entonces escribiendo en el blog y dejando el estudio a un lado.

  1. En los dos (algoritmos y cuento) debe existir un problema o conflicto, sin eso ¿Qué solucionamos? Sin un problemón no hay nada. 
2. Ese problema debe ser claro, definido, porque si no hay claridad cómo lo enfrentamos. 
3. Al analizar el problema necesitamos saber cuáles son los datos de entrada, si son cualitativos o cuantitativos, claro en el cuento podemos hacer uso de los dos tipos porque si usamos letras como tiene que ser al escribir un texto lo definimos de naturaleza o del tipo Cualitativo, pero si decimos que vivió 90 años, que nació en 1899, que son 4 protagonistas, con 2 piernas, 2 manos, 20 dedos cada uno, estoy utilizando números, es obvio que tenemos un algoritmo de tipo Cuantitativo o sea ya tenemos algo sobre qué trabajar.
4. Cuál es la información o salida que quiero producir, qué métodos o qué fórmulas voy a utilizar, en el cuento tengo que decir quién lo narra, primera persona, segunda, narrador omnisciente, debo utilizar toda la información que tengo para ir desarrollando la trama.
5. Deben tener un límite, en tamaño y tiempo de ejecución, un programador no puede demorase un año para solucionar un problema sencillo, yo tengo dos años para escribir mis cuentos, muchos cuentos. De todas formas hay que tener límite.
6. En los dos casos hay que hacer pruebas de depuración hasta llegar a la solución definitiva del problema.
7. En otro capítulo hablaré de las variables en los dos casos. 
8. Esperar que el cliente o el lector le guste el trabajo que se realizó con taaaaaaanto esfuerzo. Pero como mi mente sigue con las asociaciones:

¿Nuestra vida no es igual a todo lo anterior?

4 comentarios:

  1. Alguien me comentó y me hizo reir mucho:
    "Muy estresante para mi..."

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  2. Muy buena asociación. De hecho un cuento es un tipo muy particular de software, sólo que no se ejecuta en un computador sino en la mente del lector.

    Quedo pendiente de las variables. n_n

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  3. Muy interesante la muestra de la vida misma!

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  4. Mareña: algoritmos y literatura, aparecen como recursos ingeniosamente presentados, conexos, además con la gracia de tus notas. Buen artículo, alusivo y de gustosa lectura. Cad vez mejor tu blog.
    Llámame para que nos pongamos de acuerdo sobre el trabajo de diseño, esta semana. Abrazos.
    Una sugerencia: cambiar el nombre a tu blog.

    Alberto Rodriguez
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