22 de agosto de 2007

¿Banda de ancianos?

Este caso me parece que amerita ser publicado, porque no ha dejado de sorprenderme. Cuando uno ve una persona de la tercer edad, perdón ya no se dice así, un adulto mayor, lo primero que se imagina es ternura, bondad, sabiduría pero nunca se imagina que pueden ser o pertenecer a una banda de ladrones; me remonto algunos años cuando mi padres fueron a tomar un taxi y el señor casi no los lleva pues acababa de ser atracado por dos dulces ancianos que lo encañonaron y le robaron el producto del día,  escucho en las noticias que los ancianos son alquilados por personas inescrupulosas, para pedir limosna, siendo esta una entrada segura para una familia sin recursos, un abuelo de 85 años que viola a su nieta de 6 y otras noticias sobre los adultos mayores.


La semana pasada fui a Carrefour con una vecina, nos sentamos en una cafetería y al frente quedó una pareja de adultos mayores (hombre y mujer) sus miradas sólo se dirigían a esta querídisima persona que está escribiendo esta entrada, me sentí incómoda y me molestó bastante el asunto. Ayer fui a Unicentro, entré a tres bancos para hacer los pagos del mes, me encontré con una señora mayor me sonrió y yo le correspondí la sonrisa, entré a varios almacenes pero sentía que me seguían, no sabía a ciencia cierta qué era pero lo presentía y después de la experiencia en Carrefour me sentía extraña, entré al supermercado, cuando iba saliendo otra señora mayor me detiene a preguntar cómo hace para salir pues hay varias entradas, yo le dí la explicación pero ella insistía en contarme historias familiares, ya no me gustó y le dije que le preguntara a un guarda, dejé que se fuera y me acerqué a la caja cuando otra señora se hizo al lado para pagar, me miró y me acordé que me había saludado antes, me fijé qué había comprado y fue una cosa casi sin valor, ya no me gustó el asunto, dejé que saliera primero para ver con quién se encontraba, la estaba esperando un señor también mayor, seguí mi camino creyendo que se habían ido, pensé: Son imaginaciones mías, entré a un almacén de telas, me atendieron y cuál sería mi sorpresa la misma señora del supermercado, entró y empezó a preguntar por todas las telas sin dejar de mirarme y sin comprar nada, la empleada que me estaba atendiendo le llamó la atención por qué me miraba tanto, yo le dije parece que me viene siguiendo, pagué y mi sorpresa mayor apareció la administradora del almacén con guardas de vigilancia, le vendedora le había reportado mi inquietud. Me escoltaron por la salida de atrás del almacén, por las bodegas, me llevaron a tomar un taxi de los mismos del centro comercial. No me dijeron nada pero asumo que están detrás de alguna banda y lo peor de ancianos, esto más que una entrada de blog es un llamado de alerta, cuidado con los ancianos, no todos son dulces, tiernos y amables, mejor, no confiemos en nadie, pero esa es mi debilidad creer en todo el mundo.

11 comentarios:

  1. Anónimo7:36 a.m.

    Oiga hermana eso es cierto que te paso esta semana ? que tremendo a tener cuidado !! besitos Yo

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  2. Mareña, estamos siendo atacados por una comunidad de viejitos desempleados... No, en serio. Es cierto, a mí me robó la billetera un viejito que se hizo detrás mío en un bus y un día con parche de amigos hablamos del tema y les describí al par de ancianos y varios coincidieron en la descripción. Bueno, gracias por esta nueva entrada y se vé muy bacana la portadita de EL CLAVO en tu blog.

    Un abrazo y gracias de nuevo.

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  3. ¿Será que nadie se ocupa de los ancianos que ellos deben salir a buscar sus recursos? ¡Qué tristeza me da eso!
    Espero que sólo sea una anécdota y que no pase a mayores ese tema de los ancianos rebelándose contra las leyes y la convivencia. ¿Si no es de ellos, de quién se puede aprender?

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  4. Anónimo7:49 p.m.

    Bueno... En esto debemos diferenciar el tipo de ancianos. Existen las viejas, las viejitas y las viejotas! De estas últimas vale la pena dejarse atracar...

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  5. El problema no es creer en todo el mundo, el problema es formarse imágenes erradas o incompletas de las cosas. Los viejos, por viejos, no son automáticamente lindos, dulces, tiernos y buenos. Los viejos, por viejos, no dejan de ser personas complejas.

    ¿Qué significa? Simplemente que habrá buenos, malos, rojos, verdes, amarillos, en algunas circunstancias serán amables y en otras unos monstruos. Como cualquier persona, en cualquier edad

    Las razones que mueven a estos viejos a robar son tan diversas como las razones que mueven a un joven a robar: hambre, violencia, necesidad, gusto, etc.

    Entonces, todo esto evidencia dos grandes problemas: el robo (con sus múltiples causas) y la percepción errada de un grupo (viejos, jovenes, ricos, pobres, etc.). Ambos, a su manera, ayudan a que las cosas empeoren.

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  6. a mi amiga MaríaE le digo que es cierto y claro que voy a tener cuidado, César me estoy imaginando el cuadro:un joven alto, acuerpado comotú, siendo asaltado por un viejito,Liliana creo que Andrés David ya nos contestó la inquietud y estoy completamente de acuerdo y al anónimo ojalá la viejota no le robe lo más preciado que pueda tener...

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  7. eso es como dice mi mamá...de "NO TE LO PUEDO CREER" uy nena...que triste...ahora ni en los ancianos?? nnooo!! de verdad estamos mal!! y bueno, me alegra saber que no te pasó nada!!!

    un abrazo

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  8. ¡Vaya! Hasta parece increíble, quién diría que unos ancianos llegaran a tal cosa. Lo triste es que como dices son manipulados o tal vez, no? mmm... pues mejor andarse con cuidadito, eh.
    ¡Saludos!

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  9. Es tremendo y su comportamiento era bastante evidente, si bien me burlo del nivel de paranoia en la que vivimos ahora uno no puede tragar entero que no le van a pasar cosas por ser de acá.

    Un saludo.

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  10. jajajaja despues de este post, no pueo evitar mirar a ciertos viejitos con desconfianza

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  11. Hola, al parecer esto de los abuelos mañosos ha tomado fuerza.

    Cuando yo estaba en la U, solía pararme frente a la iglesia de Lourdes a esperar mi buseta para irme a la casa, pero un día me sucedió lo siguiente (que narro porque de verdad que fue horrible y sería bueno que los jovenes supieran).

    Detrás, pero muy detrás de mi se paro una abuelita, linda, se parecía a la abuelita de Silvstre y Piolín.

    Yo pensé, le pasa lo que a mi, le gusta estar cerca a alguien de manera que si se le acerca alguien a pedirle monedas o algo y pasa a mayores se siente acompañada.

    Pues nada que ver, yo me quedé ahi y vi venir un auto viejo y feo, que realmente no me agrado y de pronto aun andando le abren la puerta del asiento de atrás y veo que alguién estira el brazo, en ese momento la viejita me empujo hacia el auto en movimiento.

    La idea era montarme en el auto en cuestión. No me pregunten que pasó que alcance a correrme y no me alcanzaron a agarrar (yo en ese momento solo atine a decir dentro de mi Divino Niño) pero el susto fue horrible.

    Me eché hacia trás y la viejita desapareció, el auto siguió su camino no sin antes decir algunas groserías.

    Yo me entré a una especie de restaurante que había en esa época de venta de sanduches y allí pedí ayuda, y nadie me quizo prestar atención.

    Por favor difundan esto que me pasó ya hace algunos años, pero que puede suceder.

    Por esos días se dió la alerta en la universidad de que estaban raptando chicas para trata de blancas.

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